Con el objetivo de prevenir la violencia juvenil de los y las jóvenes de los distritos V y VI de San Salvador, así como de incrementar sus capacidades y oportunidades de desarrollo personal y comunitario, la ONG italiana Soleterre-Strategie di Pace ONLUS ejecutó durante 2010 un proyecto para reforzar el enfoque de género y de participación ciudadana, la red de asociaciones y grupos informales de jóvenes de la sociedad civil, favorecer el intercambio de experiencias y reforzar la actividad de prevención de la violencia juvenil y de los conflictos sociales a través de propuestas de comunicación y de concientización de la opinión pública.
Fruto de la sistematización de este trabajo, nace ahora “Espacio Municipal Joven: Buenas Prácticas de Liderazgo Juvenil en Prevención de la Violencia”, una guía metodológica para la formación de formadores y formadoras juveniles. El documento muestra el desarrollo de la estrategia implementada en las comunidades en cuanto al liderazgo juvenil, las distintas fases de coordinación y planificación institucional, la elaboración del diagnóstico comunitario, el desarrollo de actividades para fortalecer las capacidades juveniles, los talleres en género y masculinidad, participación ciudadana, tiempo libre y animación sociocultural, etc.
Esta iniciativa se enmarca dentro del Programa Conjunto de Reducción de la Violencia y Construcción de Capital Social 2009-2012 del Fondo para el Logro de los Objetivos del Milenio, ejecutado por varias agencias del Sistema de Naciones Unidas (UNFPA, PNUD, UNICEF, OIT y OPS/OMS), el Consejo Nacional de Seguridad Pública, el Ministerio de Justicia y Seguridad Pública de El Salvador y la Alcaldía Municipal de San Salvador.
Recuperación de espacios públicos y cultura ciudadana
Según Soleterre, el proyecto estaba destinado a “fortalecer el tejido social, la equidad de género y a prevenir las violencias sociales mediante la recuperación de espacios públicos como escenarios de encuentro y convivencia, la promoción de una cultura ciudadana de respeto a las normas, el incremento de las oportunidades educativas y de desarrollo integral, emocional y humano de jóvenes, así como al fortalecimiento de la resolución alternativa de conflictos”.
A lo largo del 2010 y principios de 2011 se impartieron 32 talleres de género y masculinidad, 32 talleres de participación ciudadana, 32 talleres de malabares, batucada y danza, y 96 de animación sociocultural y manejo del tiempo libre. Asimismo, se llevaron a cabo excursiones culturales para el grupo promotor juvenil, un campamento con 120 jóvenes y se facilitaron espacios de sensibilización e información dirigidos a padres, madres y otros actores locales.
También se organizaron cuatro minifestivales de limpieza en todas las comunidades para fomentar la participación comunitaria, y se crearon espacios de diálogo y análisis entre organizaciones y otros actores locales para la elaboración de propuestas hacia la creación de una agenda de desarrollo local.




